“Se llama Yoga a la cesación de todos los movimientos de la mente” (Patanjali).

Existen cuatro categorías tradicionales de yoga que son el karma yoga (yoga de la acción), el jnana yoga (yoga del conocimiento), el bhakti yoga (yoga de la devoción) y el raja yoga (yoga del crecimiento espiritual). Además, en el último tiempo el número de prácticas de yoga se ha aumentado y algunas reciben los nombres de sus fundadores.

clase de yoga

clase de yoga

“Hatha Yoga significa la unión entre HA y la THA, esto es, entre el Sol y la Luna” (Sivananda).

El Hatha yoga es una disciplina milenaria que busca a partir de una serie de posturas (asanas) estimular la capacidad física, mejorando la fuerza, la coordinación, el equilibrio y la flexibilidad. De igual forma, a partir de los movimientos, se realiza un trabajo profundo a nivel de glándulas y órganos, estimulando su oxigenación, circulación e inclusive regeneración celular.

“Practicar yoga es unir el cuerpo con la mente. Para la persona cultivada es también unir la mente con la inteligencia, y para la persona aún más cultivada es unir el cuerpo, la mente y la inteligencia con lo profundo del alma”. (BKS, Iyengar).

Las sesiones de Hatha yoga incluyen también la conciencia sobre la respiración, que está conectada de manera directa con la mente. Frente a situaciones de ansiedad y estrés la respiración se torna agitada y corta. Mientras que en momentos de felicidad y alegría ésta se torna rítmica y pausada. En la medida en que la persona aprende a respirar, tanto su estado de ánimo como su nivel de alerta pueden beneficiarse.

“La respiración superficial deriva de una experiencia igualmente superficial de nosotros mismos”.(Dennis Lewis).

“La respiración es el puente a través del cual el cuerpo se conecta con la mente, el elemento que los concilia a ambos y que permite que sean una unidad”. (Thich Nhat Hanh).

Considerando las bondades de esta actividad para las personas mayores, desde hace unos años hemos estudiado los efectos del Hatha Yoga en personas con demencia y sus cuidadores (grupo de investigación en Psicología de la salud, deporte y clínica de la Universidad El Bosque con el apoyo de COLCIENCIAS).

Lo que hemos visto nos ha sorprendido gratamente. El objetivo no ha sido mejorar la condición clínica sino la condición de vida de paciente y de cuidadores. Algunos de los comentarios de los participantes reflejan precisamente esto:

“se ríe con más frecuencia que antes de iniciar el programa, disfruta de socializar con otras personas, busca la oportunidad de salir del contexto cotidiano, está más activo, respira mejor y se le nota más tranquilo. Se visten más rápido, evidencian mayor facilidad para levantarse de la silla, para sentarse, para entrar o salir del carro y tienen mayor resistencia ya que caminan más rápido, se cansan y se caen menos”.

” Yo también me encuentro más tranquilo, menos estresado y le tengo más paciencia. Me noto más ágil para hacer las cosas. Estamos más activos y salimos de casa. También se ha convertido en un espacio para compartir”.

asana

asana

Este tipo de programas, además de: disminuir el estrés, mejorar la calidad de vida, reducir el dolor de espalda y de cabeza, favorecer la relajación, generar cambios en la respiración, crear una sensación de mayor alerta y felicidad y mejorar la flexibilidad, fuerza y coordinación; entre otros importantes beneficios físicos y psicológicos; constituye un puente de encuentro en el MOMENTO PRESENTE entre el paciente y el cuidador (familiar).

“Recuerda que sólo hay un momento importante: el ahora. El presente es el único momento del que disponemos. La persona más importante es siempre aquella con la que estás, la que tienes ante ti, ya que ¿quién sabe si podrás relacionarte con cualquier otra en el futuro? La tarea más importante es hacer que la persona que está junto a ti sea feliz, este es el cometido de la vida”: (Tolstoi).

Si bien es cierto, que todos los beneficios anotados anteriormente son positivos para las personas que practican el Hatha Yoga, el hecho de fomentar espacios “sanos” en los cuales el paciente y el cuidador puedan compartir entre ellos y con otros, es quizás una de las ganancias secundarias que se convierte en ganancia fundamental. Las personas salen de la sesión “renovadas” y como han dicho algunos participantes “rejuvenecidas”. Aunque la sensación permanece durante un día o dos, es posible, que si estas actividades se realizan de manera continua se puedan lograr “más días de tranquilidad y bienestar”.

Por ahora, es una ganancia el brindar esos espacios para fomentar estados de tranquilidad y conciencia corporal. Simplemente, es una ganancia cada uno de los minutos compartidos…

“Cada día participamos en un milagro que ni siquiera reconocemos: el cielo azul, las nubes blancas, las hojas verdes, los curiosos ojos negros de un niño…nuestros propios ojos. Todo es un milagro”. (Thich Nhat Hanh).

Eliana Alexey Quintero-Gallego

Neuropsicóloga

mailto:eliana_quintero@yahoo.es