En el trascurso de la evolución de la demencia se generen ciertas situaciones problemáticas que en ocasiones nos hacen sentir que estar con un familiar con esta condición es muy difícil. Para ello existen formas de acercamiento que facilitan la convivencia e interacción en el día a día. La empatía es una capacidad que nos permite ponernos en los zapatos o la piel de la otra persona sin perder la objetividad, logrando así comprender las circunstancias que han llevado a la persona a actuar de cierta manera; con esto es importante también comprender que detrás de cada rabieta puede haber una molestia física oculta o una infección que para ellos también es difícil o vergonzosa.

Hoy? Cuando?

El tiempo no existe

A continuación se presentan algunas estrategias que podrían facilitar la convivencia en las situaciones problemáticas más frecuentes.

PREGUNTAS UNA Y OTRA VEZ

En esta situación es importante no perder la paciencia.

  •  Recuerde que para ellos es como si fuese la primera vez que hacen la pregunta, por tanto no entenderá el porqué de su malestar.

  •  Permita que exprese sus dudas, así se sentirá más confiado para hablar con usted y podrá además estimular el lenguaje y la comunicación.

  •   Oriéntelo en el tiempo y en el espacio y facilite esta orientación con objetos tales como relojes, calendarios, cronogramas de actividades, periódico del día, etc. Con estas ayudas externas su familiar podrá responderse la pregunta y esto incrementará su confianza y disminuirá su malestar.

  •   Fomente un horario de actividades rutinarias. Al instaurar rutinas es más fácil que la persona recuerde lo que hay que hacer en ese momento evitando que lo pregunte nuevamente.

AGRESIVIDAD

En esta situación es importante que recuerde que su paciente o familiar no es voluntariamente agresivo.

  •  Intente ponerse lo menos tenso posible (una estrategia para ello es contar de manera regresiva de 20 a 0, respirar, darse un tiempo antes de responder).

  •   Háblele en tono sereno, evitando gritar o gesticular demasiado. Muchas veces se sienten atacados y por ello reaccionan de forma agresiva. También pueden interpretar inadecuadamente la subida del tono de la voz o la gesticulación exagerada.

  •   Pida ayuda si usted solo no puede contener su reacción.

  •   Si tiene que sujetarlo, proceda con cuidado para evitar forcejeos.

  •   Dirija su atención hacia estímulos relajantes.

  •   Llámelo por su nombre, recuérdele quien es usted y por qué está ahí.

  •   Es importante prever la agresividad. Antes de llegar a este punto se suelen generar actitudes como ponerse tenso, congestionado o con mirada amenazante. Esté atento a estas señales.

  •   No responda de manera agresiva.

ALUCIONACIONES Y DELIRIOS 

En esta situación es importante entender que aunque para nosotros sean ideas irreales y falsas para ellos es algo que está pasando y que les está generando ansiedad, temor o miedo.

  •  Trasmita seguridad con una conducta tranquila y relajada (vigile su tono de voz, el contenido de lo que dice, su postura corporal).

  •   No deje a su familiar solo en esto momentos.

  •   Muestre interés por su situación y lo que le está ocurriendo.

  •   Escuche lo que él quiere decir (procure no afirmar ni negar con la cabeza).

  •   Desvié su atención hacia estímulos que sean reales.

  •   Algunas personas pueden tranquilizarse con el contacto físico.

  •   Evite fomentar los delirios o alucinaciones.

OPOSICIÓN

En esta situación es importante que usted le permita tomar sus propias decisiones, no lo obligue a hacer una cosa determinada.

  •  Genere alternativas de conductas o elecciones.

  •   Si no consigue que haga lo que usted desea en el momento, deje pasar un tiempo y vuelva a plantear la situación.

  •   Tenga en cuenta su “enlentecimiento” motor y cognitivo. En ocasiones no es que no deseen hacer la conducta si no que no les es posible realizarla a nuestro ritmo.

  •   Diríjase a ellos como personas adultas (no les hable como si fueran niños).

  •   Busque la motivación más que la obligación.

  •   Hágalo sentir útil.

  •   Sea flexible y acepte que la evolución de la enfermedad hará cada vez más dependiente a la persona.

Es importante que usted tenga en cuenta estas recomendaciones (y si tiene otras que le han surgido a partir de la experiencia, no dude en compartirlas con esta comunidad). Esto le ayudará a mejorar su calidad de vida y la de la persona a la que cuida debido a que logrará una mayor empatía y comprensión de su familiar.

Por: Alejandra Rodríguez, estudiante de psicología Universidad el Bosque.
Email: rodriguezch.aleja@gmail.com